{"id":806,"date":"2026-04-30T15:11:43","date_gmt":"2026-04-30T15:11:43","guid":{"rendered":"https:\/\/ahaulencia.es\/?p=806"},"modified":"2026-04-30T15:11:43","modified_gmt":"2026-04-30T15:11:43","slug":"entrevista-a-maria-martin-pozuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ahaulencia.es\/index.php\/2026\/04\/30\/entrevista-a-maria-martin-pozuelo\/","title":{"rendered":"Entrevista a Mar\u00eda Mart\u00edn Pozuelo"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, Mar\u00eda Mart\u00edn Pozuelo nos recibi\u00f3 en su casa de Villanueva de la Ca\u00f1ada, en la que ha sido la primera entrevista de la Asociaci\u00f3n Hist\u00f3rica Aulencia. Nos hizo pasar un rato estupendo y aprendimos bastante sobre c\u00f3mo se viv\u00eda en nuestro pueblo hace algunas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Os compartimos a continuaci\u00f3n su historia.<\/p>\n<h2>Infancia y Guerra Civil<\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-788\" src=\"https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-3-1024x715.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-3-1024x715.jpg 1024w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-3-300x210.jpg 300w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-3-768x537.jpg 768w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-3.jpg 1261w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/>Mar\u00eda Mart\u00edn Pozuelo, la mediana de cinco hermanos, naci\u00f3 el 4 de mayo de 1932 en Villanueva de la Ca\u00f1ada. Su infancia estuvo marcada por una realidad dura desde muy temprano. Su padre, que trabajaba en el campo transportando paja en camiones, falleci\u00f3 con solo 40 a\u00f1os, el 6 de marzo de 1937, a causa de un derrame cerebral.<\/p>\n<p>Aunque lo peor de la guerra no hab\u00eda llegado a Villanueva todav\u00eda, la presencia militar ya era abundante en ese momento, con ca\u00f1ones apostados en las cuestas de Valdemorillo, as\u00ed que, en vez de enterrarle en el cementerio de San Sebasti\u00e1n, le enterraron en el del Cristo.<\/p>\n<p>Unos meses m\u00e1s tarde y con apenas cinco a\u00f1os, la guerra irrumpi\u00f3 de lleno en su vida. En uno de los episodios que recuerda con m\u00e1s intensidad, todo el pueblo tuvo que salir corriendo en medio del peligro, huyendo entre disparos hacia la zona de las fuentes y, finalmente, hasta la carretera de Boadilla. Mar\u00eda iba con sus hermanos mayores, separados de su madre en aquel momento. Durante la huida, un falangista que intent\u00f3 ayudarlos muri\u00f3 alcanzado por una bala.<\/p>\n<p>La familia logr\u00f3 reunirse al subir a un cami\u00f3n militar que los traslad\u00f3 junto a otros vecinos. Tras pasar unos d\u00edas en una casa improvisada como refugio, se trasladaron a El \u00c1lamo. All\u00ed, Mar\u00eda hizo la comuni\u00f3n y comenz\u00f3 a aprender a leer y escribir. Su madre, viuda y con cinco hijos, tuvo que ponerse a trabajar limpiando en el cuartel de la Guardia Civil, donde, gracias a la ayuda de las mujeres de los guardias, consegu\u00eda algunos alimentos en una \u00e9poca marcada por el racionamiento.<\/p>\n<h2>Vuelta al pueblo<\/h2>\n<p>Con el fin de la guerra y el inicio de la reconstrucci\u00f3n, la familia fue regresando poco a poco a Villanueva. Un primo ayud\u00f3 a su hermano Arturo a encontrar trabajo en las obras de Regiones Devastadas. Arturo hizo el camino de El \u00c1lamo a Villanueva en bicicleta y, en un primer momento, tuvo que quedarse all\u00ed en condiciones algo precarias, viviendo en construcciones improvisadas con techos de verdaguera, donde incluso corr\u00edan los ratones.<\/p>\n<p>Con 12 a\u00f1os a Arturo le colocaron en casa de una familia acomodada que ten\u00eda una peque\u00f1a granja y una carnicer\u00eda y empez\u00f3 a aprender el oficio de carnicero, en el que le ense\u00f1aron a hacer la matanza. \u00a1Prefer\u00eda eso a ir a la escuela! Tanto \u00e9l como su hermano Alfredo refunfu\u00f1aban y daban largas cuando ten\u00edan que ir a clase. A Mar\u00eda, en cambio, le hubiera gustado poder ir regularmente a la escuela, pero ten\u00eda que ayudar a su madre con las tareas de la casa. Como a muchos ni\u00f1os de la \u00e9poca, el trabajo lleg\u00f3 pronto.<\/p>\n<h2>Los primeros trabajos de Mar\u00eda<\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-798\" src=\"https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-4-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-4-300x210.jpg 300w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-4-1024x715.jpg 1024w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-4-768x537.jpg 768w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-4.jpg 1261w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/>Mar\u00eda dej\u00f3 el colegio alrededor de los 12 a\u00f1os y comenz\u00f3 a trabajar en casa de la se\u00f1ora Marina y el se\u00f1or Luciano. No era un trabajo f\u00e1cil. La familia, bastante acomodada, la trataba con distancia. A veces la pon\u00edan a prueba dejando dinero debajo de la cama para ver si lo cog\u00eda mientras limpiaba, y nunca compart\u00edan con ella la comida especial, como el turr\u00f3n que tra\u00edan de Madrid en Navidad o los dulces que preparaban en casa. La despensa permanec\u00eda siempre cerrada con llave.<br \/>\nSu madre le hab\u00eda dado un consejo muy claro: pod\u00eda comer todo lo que pudiera, pero nunca coger nada que no fuera suyo.<\/p>\n<p>Entre sus tareas estaba expurgar lentejas, jud\u00edas y granzas, separando los garbanzos peque\u00f1os que luego se cocinaban para los segadores gallegos que trabajaban en el campo. Tambi\u00e9n ten\u00eda que ir a por agua a los Pocillos, ya que no hab\u00eda agua corriente. El agua serv\u00eda para todo: cocinar, limpiar, vivir. En estas tareas la acompa\u00f1aba su amiga Consuelo, y juntas iban con la burra Pepa cargando c\u00e1ntaros.<\/p>\n<p>Cuando regresaba, muchas veces la comida ya estaba fr\u00eda, \u201cparec\u00eda la comida de gato\u201d, seg\u00fan recuerda.<\/p>\n<p>Por la noche, deb\u00eda limpiar la chimenea y dejar preparada la lumbre para el d\u00eda siguiente. Adem\u00e1s, cuando los segadores ped\u00edan leche, ten\u00eda que ir a buscarla a casa de la se\u00f1ora Clementina. En esa tarea, al menos, le acompa\u00f1aba su amiga \u00c1ngela.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, trabaj\u00f3 en casa de la se\u00f1ora Irene. All\u00ed el sueldo era muy bajo, una peseta diaria, pero el trato era mejor y, adem\u00e1s, pod\u00eda comer con m\u00e1s facilidad, ya que Irene ten\u00eda una tienda y sol\u00eda darle algo, incluso aceitunas.<\/p>\n<p>El gran cambio lleg\u00f3 cuando su hermano Arturo abri\u00f3 una pescader\u00eda. Mar\u00eda comenz\u00f3 ayudando a su hermana Carmen, que vend\u00eda pescado por las casas con un remolque. Cuando Carmen se cas\u00f3, Mar\u00eda pas\u00f3 a encargarse del negocio. Su hermano le pagaba mucho mejor: un duro al d\u00eda.<\/p>\n<h2>Las fiestas del pueblo<\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-795 size-medium alignright\" src=\"https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-1-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-1-300x210.jpg 300w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-1-1024x715.jpg 1024w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-1-768x537.jpg 768w, https:\/\/ahaulencia.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Imagen-1.jpg 1261w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>A pesar de las dificultades, hab\u00eda momentos de alegr\u00eda. El cine ambulante que tra\u00eda el se\u00f1or G\u00f3mez y los bailes eran las principales formas de diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los domingos, los j\u00f3venes paseaban por la calle Real y luego acud\u00edan al rosario en la ermita. Despu\u00e9s de comer y de echarse la siesta, la madre de Mar\u00eda la despertaba justo a tiempo para llegar al baile y no perderse la jota. Era el momento m\u00e1s esperado del d\u00eda. Mar\u00eda recuerda especialmente los bailes en casa de la se\u00f1ora Eugenia, en un lugar que su madre llamaba el Zambuco, donde sonaba el organillo y todos sal\u00edan a bailar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n disfrutaba mucho de las fiestas del pueblo. Primero se celebraba San Isidro, con m\u00fasica que tra\u00edan los trabajadores del campo, y que se tocaba en la propia calle Real, frente a lo que hoy es la plaza de Espa\u00f1a. Si llov\u00eda, la celebraci\u00f3n se trasladaba a casa de la se\u00f1ora Eugenia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s llegaba la Ascensi\u00f3n, considerada la fiesta de los ricos del pueblo.<br \/>\nPero las m\u00e1s importantes eran las fiestas del Cristo, las favoritas de Mar\u00eda, que duraban tres d\u00edas. En ellas se repart\u00eda caf\u00e9, algo poco habitual en las casas de la \u00e9poca. Mar\u00eda recuerda c\u00f3mo, incluso trabajando en casa de Irene, pod\u00eda escaparse al baile en esos d\u00edas. Su madre, siempre dispuesta a ayudar, acud\u00eda entonces a echar una mano en el trabajo.<\/p>\n<p>En las fiestas del Cristo se hac\u00edan encierros. A los toros los tra\u00edan caminando en manada por las cuestas de Valdemorillo y los guardaban hasta el d\u00eda de la corrida en el patio de la casa de la se\u00f1ora Segunda. \u00a1A Mar\u00eda le daban mucho miedo! Recuerda una vez que uno de los toros us\u00f3 un peque\u00f1o corral para subirse al tejado de las casas. Vit\u00edn y el se\u00f1or Pepe se subieron al tejado para guiar al toro, pero lo \u00fanico que consiguieron fue caerse a una zona de basurero. Al final usaron las vacas del se\u00f1or Clemente para atraer al toro y hacerle bajar. \u00a1fue uno de los mejores toros en la plaza!.<\/p>\n<h2>Noviazgo y matrimonio<\/h2>\n<p>Mar\u00eda conoci\u00f3 a su futuro marido, Lorenzo (al que todos llamaban Loren), cuando ten\u00eda unos 14 a\u00f1os, en el baile. \u00c9l era hermano de la mujer de Arturo. En aquella \u00e9poca, Mar\u00eda viv\u00eda en la calle Peligros, y Loren la acompa\u00f1aba un rato cuando la ve\u00eda pasar camino de casa de Clementina a por leche.<\/p>\n<p>Fueron novios durante 13 a\u00f1os y se casaron en 1959, cuando ambos ten\u00edan 27 a\u00f1os. Tuvieron dos hijos, a los que Mar\u00eda crio junto a sus dos sobrinas, hijas de su hermano Arturo.<\/p>\n<p>Loren trabajaba de alba\u00f1il durante el d\u00eda y por las noches acud\u00eda a la escuela del maestro don Ibo. M\u00e1s adelante, pas\u00f3 a trabajar como maquinista de obra, participando en la construcci\u00f3n de las calles de Aluche, en Madrid.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento, Loren plante\u00f3 la posibilidad de mudarse a Aluche, pero Mar\u00eda prefiri\u00f3 quedarse en el pueblo, donde estaban su familia y su vida.<\/p>\n<p>De hecho, Mar\u00eda no conoci\u00f3 Madrid hasta el d\u00eda en que acompa\u00f1\u00f3 a su hermano Alfredo a la estaci\u00f3n de Atocha, cuando se marchaba a Sevilla para hacer la mili. Recuerda con especial cari\u00f1o aquel d\u00eda: el bocadillo de calamares que comi\u00f3 con su hermana Isabel y la visita al cine Postas, donde vieron Escuela de Sirenas.<\/p>\n<h2>La casa de Mar\u00eda<\/h2>\n<p>Tras la muerte de su suegra, a Mar\u00eda y a Loren les correspondieron unas tierras en las Barranquillas y otras por la zona del cementerio del Cristo. Finalmente, las cambiaron por la casa familiar situada en la calle Real, junto a la plaza de la Constituci\u00f3n. La casa necesitaba arreglos, y un primo alba\u00f1il les ayud\u00f3 a ponerla en condiciones. All\u00ed comenzaron su vida en com\u00fan.<\/p>\n<p>Sin embargo, Loren vivi\u00f3 poco tiempo en esa casa. Encontr\u00f3 trabajo en C\u00e1diz y la familia se traslad\u00f3 temporalmente a un pueblo cercano a Algeciras. Apenas un mes despu\u00e9s de llegar, Loren sufri\u00f3 un accidente con la m\u00e1quina que manejaba y falleci\u00f3.<\/p>\n<p>Fue uno de los momentos m\u00e1s duros de la vida de Mar\u00eda, que tras ocho a\u00f1os de matrimonio, qued\u00f3 viuda y con dos hijos.<\/p>\n<p>Desde un primer momento, su cu\u00f1ada Angelita, mujer de Arturo y a la que Mar\u00eda quer\u00eda como una hermana, la acogi\u00f3 en su casa y la cuid\u00f3 hasta que Mar\u00eda se sinti\u00f3 con fuerzas para seguir adelante por s\u00ed misma.<\/p>\n<h2>Mar\u00eda hoy<\/h2>\n<p>Pero, aunque la vida de Mar\u00eda no ha sido sencilla y varios familiares se le han ido demasiado pronto, Mar\u00eda conserva una gran familia. Hoy tiene a sus nietos y, desde hace bien poquito, tambi\u00e9n un biznieta. Es una mujer estupenda que en breve va a cumplir noventa y cuatro a\u00f1os y esperamos que lo celebre por todo lo alto y que cumpla muchos m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a1Gracias Mar\u00eda, por compartir tu historia con nosotros!<\/p>\n<h2>La entrevista<\/h2>\n<p>Puedes ver la entrevista completa en YouTube, en los siguientes videos:<\/p>\n<ol>\n<li><a href=\"https:\/\/youtu.be\/L0qZV9awHqs\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Infancia<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/youtu.be\/1QDwMz8-X4g\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Trabajo<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/youtu.be\/oLMpIi5uk7w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Baile y Fiestas<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/youtu.be\/W-Y8hEOJCqY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vida adulta<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>&#8211; Autor: Charlotte Kennedy<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, Mar\u00eda Mart\u00edn Pozuelo nos recibi\u00f3 en su casa de Villanueva de la Ca\u00f1ada, en la que ha sido la primera entrevista de la Asociaci\u00f3n Hist\u00f3rica Aulencia. 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