Luisa Pérez recuerda la divertida broma que gastó a su novio haciéndole creer que había recibido la apasionada carta de un gallego. Cambió el nombre de la destinataria por el suyo y provocó tal disgusto que tuvo que demostrar de dónde había salido realmente la carta.

Impresionante anécdota
Extraordinaria la memoria de Luisa ❤️