La casa villanovense como motor económico del pueblo

Capítulo 3 de una serie sobre la vida en Villanueva de la Cañada en el siglo XVII

En el artículo anterior entrábamos en la casa de María Martín Casado para ver cómo se vivía en Villanueva en 1646. Allí aparecía una vivienda que no era solo un espacio doméstico, sino también un lugar de trabajo: cocina, almacén, herramientas, dependencias anexas.

Pero esa casa no funcionaba sola. Todo lo que ocurría dentro de ella dependía directamente de lo que sucedía en las tierras de alrededor.

Las tierras de María

El inventario de bienes de María Martín, realizado tras su fallecimiento, recoge, entre otras cosas, un conjunto de parcelas de su propiedad repartidas por el término de Villanueva y sus alrededores. Aparecen tierras en distintos parajes, descritas por su extensión, sus lindes y, en muchos casos, por el uso que se hacía de ellas.

No se trataba de una única finca continua, sino de varias parcelas dispersas. Esta forma de propiedad era habitual y respondía a una lógica práctica: diversificar el terreno y aprovechar distintos tipos de suelo. Algunas parcelas se destinaban al cultivo de cereal, otras al viñedo, y otras podían tener usos complementarios.

El tamaño de estas tierras, medido en fanegas, permite situar a María dentro de un grupo de vecinos con cierta capacidad económica. No era una gran propietaria, pero sí contaba con suficiente extensión como para sostener una producción constante.

Si agrupamos estas tierras por zonas, se aprecia mejor su distribución:

  • Cinco terrenos que sumaban un total de once fanegas en el Camino del Encinarejo
  • Un terreno de dos fanegas en el camino a Valdemorillo
  • Otro terreno de tres fanegas en el Camino del Villarejo
  • Tres terrenos que sumaban un total de trece fanegas en el Camino del Pardillo y, junto a ellos, otras diez fanegas más en tres terrenos en la dehesa
  • Otras tres fanegas en el Camino del Arenalejo
  • Otros terrenos menores en el pueblo, así como una parcela de 16 fanegas en término de Villanueva del Pardillo

En total, sumaban el equivalente a unas 40 hectáreas actuales.

Además, María tenía varias propiedades plantadas con 1.700 vides para la producción del vino tinto y blanco en las zonas del Cardizal, del Camino al Pardillo y del Pago de los Majuelos.

Del campo a la casa

Lo que se producía en esas tierras se transformaba en la casa. El cereal, por ejemplo, se  almacenaba y transformaba en harina dentro de la propia vivienda, utilizando la tinaja y la artesa que aparecen en el inventario. A partir de ahí se elaboraba el pan, en un proceso que se realizaba íntegramente en el hogar.

Lo mismo ocurría con el vino. La presencia de una lagareta para prensar uvas, junto con las tinajas y la bodega, indica que la producción no terminaba en la vendimia. Continuaba dentro de la casa, donde se prensaba y se almacenaba.

La vivienda era el lugar donde la producción agrícola se convertía en lo necesario para el día a día. Pero en el testamento de María, además, aparecen deudas a vecinos relacionadas con la venta de cebada o de vino. Esto nos da idea de la existencia de una red local en la que cada casa producía, consumía y, cuando era posible, vendía o intercambiaba lo que le sobraba, creando una red de intercambio vecinal.

La casa como pieza del conjunto

Vista en conjunto, la casa de María Martín permite entender algo más amplio que su caso individual. Cada vivienda del pueblo funcionaba de manera similar; no eran solo espacios privados, sino unidades económicas que contribuían al funcionamiento general de Villanueva. Por eso, cuando María estableció que quien heredara debía vivir en su casa, no estaba pensando solo en conservar una propiedad, sino en mantener en funcionamiento todo ese sistema.

 

Y hasta aquí la serie de blogs sobre nuestra vecina María Martín Casado. En ellos hemos visto cómo, a través de la información contenida en los documentos de protocolos como testamentos e inventarios, podemos acercarnos a la vida de los antiguos villanovenses.

Referencias

  • Testamento de María Martín. AHPM, tomo 30.841, f.245-250 (AHA-PR-00040)
  • Testamento de María Martín, continuación. AHPM, tomo 30.841, f.251-275 (AHA-PR-00041)
  • Cuenta de María Martín y Catalina Martín. AHPM, tomo 30.841, f.276-293 (AHA-PR-00042)
  • Catastro de Ensenada. Bienes Eclesiásticos. “España, Catastro de Ensenada, 1749-1756,” images, FamilySearch, Madrid > Villanueva de la Cañada > Bienes de eclesiásticos > image 1 of 63; Archivo Historico Nacional, Madrid (provincial archives, Madrid) (AHA-PR-01103)

– Autor: Charlotte Kennedy Domínguez

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